Maestro sencillo de curas
En la parroquia de Santa Lucía de la localidad de Frailes comenzó su largo combate pastoral don Francisco Calleja Gómez, nacido en Valera de Abajo, provincia de Cuenca, el 13 de mayo de 1925.
Fue ordenado presbítero en Jaén el 3 de junio de 1950, formando parte de aquella colección de curas del año Santo, convocado por Pío XII tras acabar la II Guerra Mundial.
El día de mañana será despedido en la parroquia de Santa María, de la ciudad de Linares, donde ha dejado de existir. Es el pueblo minero donde ha dejado don Francisco sus grandes gestas pastorales, de manera especial en la parroquia de San José.
Ha sido un maestro de curas muy sencillo, pero convincente, muy silencioso, pero elocuente con el ejemplo de su vida. Nunca aspiró a ponerse el primero en el escalafón clerical. Solamente una vez, en el año 1963, le encomendaron una misión nueva, una experiencia de convivencia con los nuevos sacerdotes de aquel curso. El resultado fue positivo, pero los de arriba y algunos de en medio enredaron para que todo se fuera al traste.
Don Francisco optó por dar clases personales de su magisterio sacerdotal, algo que ha hecho hasta el último instante de su existencia.
Descanse en paz don Francisco Calleja, un buen y excelente sacerdote de esta diócesis.
Tomás de la Torre Lendínez
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